Los conquistadores de lo inútil…

He pedido prestado a Lionel Terray, uno de los mejores alpinistas de la historia, el título de este post. Él llamó así a su propia biografía y creo que recoge muy bien la esencia de este artículo.

El pasado 14 de diciembre se celebró el 100 aniversario de la conquista del Polo Sur por parte de una expedición noruega comandada por Rolad Amundsen. Aquel 1911 fue un año prolijo en acontecimientos, algunos de carácter frívolo como la boda entre el torero Rafael El Gallo Gómez y la tonadillera Pastora Imperio o la botadura del RMS Titanic; otros claramente adelantados a su tiempo como la celebración del primer Día Internacional de la Mujer; y alguno que marcó definitivamente el curso de la historia como los prolegómenos de la cercana y sangrienta I Guerra Mundial.

Cuatro fueron los protagonistas que tuvieron algo que ver con los diferentes intentos de alcanzar el Polo Sur…

Rolad Amundsen

 Robert Falcon Scott

Ernest Henry Shackleton

Fridtjof Nansen

… y mucho, y bien, se ha escrito sobre las aventuras y gloria de unos y las desventuras de otros. No es objetivo de este post describir las andanzas de estos caballeros por el gran desierto helado del sur. Podéis consultar sus apasionantes historias en diferentes websites que las ilustran con datos biográficos, relatos de los supervivientes y fotografías de la época… pero sí me gustaría plantear una pequeña reflexión sobre los motivos y las formas en las que estos y otros exploradores preparaban y llevaban a cabo sus expediciones, así como las diferentes lecciones que podríamos extraer y asimilar de las mismas.

Nansen: muchas son las enseñanzas de una persona tan excepcional como poliédrica: marino, diseñador naval, científico, oceanógrafo, zoólogo, diplomático, escritor, antropólogo, esquiador, político, destacado humanista, premio Nóbel y explorador… Pero si tuviera que hacerme eco de una de ellas me quedaría con su etapa como alto comisionado de la Sociedad de Naciones, embrión de las actuales Naciones Unidas, y su famoso “pasaporte Nansen”, que permitió salvar a más de 450.000 refugiados y por lo que le concedieron el premio Nóbel de la Paz en 1922. Él mejor que nadie, después de medirse con la naturaleza más abrupta y despiadada, entendió que el mayor enemigo de la humanidad es ella misma y que lo importante son las personas.

Amundsenexiste un refrán marinero que ilustra una de las dos enseñanzas que nos dejó el bueno de Rolad: “… si sales a navegar… no te canses de preparar…”. Amundsen dedicó, antes de mover un dedo hacia el Polo Sur, mucho tiempo a estudiar y aprender de los pueblos inuit, su estilo de vida, sus ropas y equipamiento y sus estrategias de supervivencia, y también supo recoger la experiencia de sus predecesores como Nansen y su Fram… Este planteamiento le llevó a disponer de un mayor entrenamiento y un mejor equipamiento que sus colegas británicos, aumentando considerablemente las probabilidades de éxito.

En segundo lugar, y aunque en absoluto compartida por su adversario Scott, centra su enseñanza en la forma de encarar la carrera por alcanzar los Polos. Es cierto que esta cualidad no es exclusiva de Amundsen. A principios del siglo XX, e incluso en medio de la “Gran Guerra”, muchas fueron las situaciones en las que las personas, a pesar de encontrarse en bandos enfrentados, como los caballeros aviadores del incipiente Ejercito del Aire, o competir por ser los primeros en alcanzar una meta, como la llegada a los Polos o la escalada del monte Everest, mantuvieron una actitud de respeto, tolerancia y compañerismo. El propio Amundsen salió en busca de Umberto Nobile, su contrincante y otrora aliado en la conquista del Polo Norte, anteponiendo su propia seguridad al abandono de su ex-aliado a su suerte. Se dá la irónica circunstancia de que fue Amundsen el que pereció en aquella búsqueda, y Umberto el que consiguió salvar el pellejo. Así pues, Amundsen nos enseñó que hay que estudiar y prepararse para abordar adecuadamente cualquier tarea, y que aquel refrán: “… el fin justifica los medios…” no es necesariamente cierto ni de obligada aplicación… aunque en la actualidad… muchas veces nos dé por olvidarlo.

Scott: un viejo adagio reza que la historia la escriben los vencedores pero en el caso de Scott fue más bien su trágico final y tradicional patriotismo británico los que dejaron su memoria chapada con una patina de honor, grandeza y heroísmo. Esta fue puesta en tela de juicio a finales de los 70s en una biografía comparada publicada por Roland Huntford en la que se despojaba a Scott de su dorado pedestal al analizar objetivamente los hechos acaecidos durante la expedición. En dicha biografía se pone de manifiesto que fue el propio Scott el que provocó, en gran medida, su tragedia y la de sus hombres… mediante su falta de experiencia en expediciones polares y limitadas dotes de mando, su escaso dominio, y de sus hombres, de las técnicas de sky, la elección de una ruta más difícil que su adversario, el inadecuado equipamiento (vestían sus uniformes de la Royal Navy), el uso de tractores mecánicos primitivos y ponis siberianos en lugar de perros esquimales, el sumar una persona más a la partida final sin revisar los pertrechos y adecuarlos al nuevo número de expedicionarios… 

En descargo del propio Scott hay que aclarar que las condiciones climatológicas que sufrieron fueron horrendas, con temperaturas 20 Cº más bajas de lo habitual y largas ventiscas, y que la conjunción de éstas con los factores mencionados anteriormente llevaron a Scott a su final. Pero después de tanto infortunio y tanto error de cálculo… ¿qué nos enseña Scott? Yo soy de la opinión de que hay que aprender tanto de las “buenas prácticas” como de las “malas prácticas”, pero sobre todo de las “malas”. Así que no hay más que multiplicar por “-1” la experiencia de Scott y ponerla al día en nuestra propia realidad.

Shackleton: la expedición de 1916 a bordo del Endurance, desde el punto de vista de la misión misma, fue un completo fracaso. El objetivo de Shackleton se centraba en atravesar el continente antártico pasando por el Polo Sur geográfico, pero su barco quedó atrapado por el hielo antes de llegar al comienzo de la travesía y no pudieron caminar ni un solo metro en la dirección correcta. A partir de ahí todo se convirtió en una lucha por su supervivencia y la de sus hombres: una sucesión de travesías en trineo, botes y, por último, escalando, cada una de ellas digna de su propia Ilíada u Odisea, llevó a Ernest, después de dos años en territorio tremendamente hostil y desconocido, a la salvación de todo su grupo. 

Son legión las consultoras y compañías de “coaching” que se han hecho eco de aquella epopeya y han adoptado los principios y esquemas que llevaron al propio Shackleton a liderar de forma ejemplar a su equipo, manteniendo la moral, el trabajo en equipo y la convivencia al nivel necesario para llevar a todo su grupo a la salvación. Cualquiera de esas compañías podría explicar, mucho mejor que yo, aquellos esquemas, adecuarlos al mundo que nos rodea y aplicarlos de forma eficiente en el mundo actual… así que les dejo la tarea de su ilustración.

Solamente me gustaría apuntar que todo lo desarrollado alrededor de la aventura del Endurance no fue fruto del azar o la casualidad, ni Shackleton fue improvisando empujado por las circunstancias. No hay constancia del diario ni del texto real del famoso anuncio, que publicó el propio Shackleton en 1907, para enrolar a la tripulación para la expedición del Nimrod, ya que no se conserva recorte alguno del mismo… muchas de sus biografías lo recogen de la siguiente manera: “…Se buscan hombres para viaje peligroso. Sueldo escaso. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura el regreso. Honor y reconocimiento en caso de éxito…” aunque hay otras pocas que incluyen “… saber cantar …” como requisito para acceder al puesto. A mí me gusta pensar que esta última es la que más se ajusta a la realidad… y que ese pequeño detalle pone de manifiesto la importancia que tenía para el propio Shackleton la convivencia de los componentes de las futuras expediciones.

Puede que llegado este punto alguien se deje tentar al pensar que los cuatro y aquellos otros que les acompañaron por sus periplos polares eran superhéroes, superdotados o seres excepcionales, y que nada de lo que hicieron puede dar lugar a su aplicación en seres mortales como nosotros… Una última nota pone de manifiesto el carácter terrenal de los mismos… Mientras el pobre Scott se encontraba padeciendo lo indecible en su vuelta desde el Polo Sur… su mujer, Kathleen, mantenía un tórrido romance con Nansen. Relación que ella misma dio por finalizada en el mismo momento que conoció la muerte de su esposo… eran personas especiales, pero personas al fin y al cabo… sobre el motivo por el que Kathleen finalizó aquella relación… bueno… eso ya es otra historia.

PD: Para aquellas personas interesadas en la exploración polar, os recomiendo la colección de los amigos de interfolio… gente que hace las cosas con cuidado, gusto y rigurosidad.

PD2: No me resisto a terminar este post sin dejaros una de las frases que nos regaló Amundsen y que deberíamos tener en cuenta en estos tiempos que corren:

Sobrevive hoy y podrás luchar mañana…

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14 respuestas a Los conquistadores de lo inútil…

  1. anton dijo:

    Sigo disfrutando con Fran de Nansen en su dia hace mucho me impacto la deriva del Fran y el acercamiento al Polo de los dos noruegos.Anton

    • Bakio dijo:

      Realmente apasionante la aventura-singladura que apuntas. El alcanzar el Polo Norte a pie no fue cosa de broma… de hecho el primero llegar fue Sir Walter William “Wally” Herbert tras un viaje de 16 meses en abril de 1969… el ser humano tardó más en alcanzar el Polo Norte a pie que en pisar suelo lunar… seguro que Iratitxu también disfrutará de ellos y sus aventuras intemporales…

  2. Compruebo que el nuevo año te ha traido sacos de inspiración. Tu post me ha gustado mucho, desde el préstamo de Terray (qué libro más imprescindible, verdad?), hasta el regalo de Amundsen. Gracias joven!

    • Bakio dijo:

      Gracias por tu visita… con compañía como la tuya, y la de otros pequeños, las interminables noches polares se hacen menos noches y menos interminables.

  3. Sugel dijo:

    de hecho, la expedición de Scott estaba conformada por sólo cuatro de sus hombres, dejando a los otros 27 (entre científicos y oficiales navales) en el campamento base realizando mediciones científicas o haciendo exploraciones paralelas, mientras que en ruta al Polo Sur , el grupo de Scott ocupaba tiempo adicional en tomar muestras geológicas, meteorológicas y biológicas, muchas de las cuales resultaron contener restos fosilizados de una flora del paleozoico conocida como Glossopteris, prueba definitiva de la conexión entre la Antártica y el resto de los continentes, evidencia que había sido buscada infructuosamente por décadas.

    • Bakio dijo:

      Cierto. Scott y su equipo, a diferencia del de Amundsen, dedicaron un tiempo importante a la realización de observaciones y la recogida de muestras. El tiempo dedicado a esta labor científica dilató la duración de toda la travesía y consumió una parte importante de los víveres, combustible y sus propias energías. Habrá personas que tilden de “perdida de tiempo” esta actividad científica y otras que lo hagan de “logro científico” pero lo que sí queda clara es la incompatibilidad de ambas frente a la planificación que Scott… puede que si hubiera renunciado a alguna de las dos, la ciencia o la carrera por el Polo, el desenlace final hubiera sido diferente.
      Esto me lleva recordar un post de los amigos y amigas de Visper (http://vespersolutions.wordpress.com/2011/12/30/disfrutar-del-camino/) en el que se argumentaba sobre la importancia del camino en si mismo frente a la meta del mismo.
      Por cierto, os invito a leer el artículo completo de la wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Roald_Amundsen) del que Sugel a copiado/pegado su aportación.

  4. offshore bank account dijo:

    Uno ha tendido históricamente a identificarse más con los británicos, porque eran más líricos, ampulosos, dispersos, ineficaces y absurdamente heroicos, y porque perdieron, claro. Así que resulta muy interesante viajar estos días de celebración de conquista del Polo Sur al hogar de la competencia, Noruega, donde el hecho se conmemora con diversos actos, exposiciones y publicaciones. Lo primero que sorprende, además de lo vivo del recuerdo del éxito antártico y su popularidad -se rememora incluso en los escaparates de las tiendas-, es que los noruegos están más apegados a la memoria de Fridtjof Nansen, el padre de la exploración polar moderna, que a la del propio Amundsen. De hecho, 2011 ha sido un doble año Amundsen-Nansen, y los noruegos conmemoran tanto el centenario de la llegada al Polo como el 150º aniversario del nacimiento de Nansen. Para entender el asunto hay que comprender la importancia de los dos exploradores polares en la identidad nacional noruega y ahondar en la personalidad de ambos. La independencia de Noruega coincidió con las formidables aventuras en los hielos, y los exploradores fueron, con sus éxitos, los grandes abanderados del país que renacía.

    • Bakio dijo:

      Sí, resulta lógico que el pueblo noruego sienta un mayor apego a Nansen que a Amundsen. Ello es debido precisamente al carácter poliédrico del segundo. Sus contribuciones más importantes a la actual Noruega no se centran exclusivamente en la conquista de un Polo ni en sus exploraciones árticas. No en vano está considerado como uno de los padres de la Noruega moderna, habiendo contribuido a su independencia y la instauración de la monarquía en el mismo.

      Os dejo el link al artículo del diario “El País” y escrito por ÓSCAR GOGORZA, JACINTO ANTÓN Y JERÓNIMO LÓPEZ del que nuestro comentarista panameño a cortado/pegado su aportación.

      http://www.elpais.com/articulo/portada/heroes/imperfectos/Antartida/elpepusoceps/20120108elpepspor_9/Tes

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  9. Karamazov dijo:

    Muy buen artículo y mejores recomendaciones de lecturas. Muchas gracias!!!

    • Bakio dijo:

      Hola joven Karamazof:
      Muchas gracias a ti por tu visita al “mudo de los pequeños” y tu comentario sobre los “conquistadores de lo inútil”.
      Espero que nos vuelvas a visitar de vez en cuando.
      ;-))

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